La infancia necesita espacios seguros para crecer, aprender y descubrir el mundo. Tanto dentro como fuera de las pantallas. Y garantizar esos espacios es una responsabilidad compartida que implica a las familias, las instituciones y también a las empresas. En SPC creemos que la tecnología debe adaptarse a las personas y a sus necesidades en cada etapa de la vida. Pero también que nuestra responsabilidad como compañía va más allá de los productos y soluciones que desarrollamos. Por eso, este 2026 damos un paso más junto a UNICEF España para contribuir a la defensa de los derechos de la infancia, sumándonos a dos iniciativas que comparten una misma convicción: el bienestar de los niños, niñas y adolescentes debe estar en el centro de las decisiones que afectan a su presente y a su futuro. ¿Qué es Empresas por el Cambio de UNICEF y por qué nos hemos sumado? Empresas por el Cambio es una iniciativa de UNICEF España que permite a las pequeñas y medianas empresas implicarse activamente en la protección de los derechos de la infancia y contribuir a generar un impacto social positivo y duradero. El programa reúne a una red solidaria de empresas de toda España que colaboran con UNICEF para impulsar iniciativas dirigidas a mejorar las condiciones de vida de niños y niñas en diferentes partes del mundo. Desde SPC nos incorporamos a esta iniciativa porque entendemos que la responsabilidad de una empresa no termina en lo que hace, sino que también se refleja en aquello a lo que decide contribuir. Nuestra actividad está estrechamente vinculada a las familias. Diseñamos tecnología que acompaña a las personas en diferentes momentos de su vida, incluidos los primeros pasos de niños y adolescentes hacia la autonomía digital. Esta cercanía con sus necesidades nos lleva a asumir un compromiso más amplio con su bienestar y sus derechos. Formar parte de Empresas por el Cambio nos permite contribuir a la labor que UNICEF desarrolla en favor de la infancia y sumar nuestro esfuerzo al de otras organizaciones que comparten esta responsabilidad. El compromiso con la infancia no debe limitarse al entorno digital, sino extenderse a todos aquellos ámbitos que hacen posible que los niños y niñas crezcan con seguridad, bienestar y oportunidades. ¿Cómo contribuye Empresas por el Cambio a mejorar la vida de los niños y niñas? La labor de UNICEF abarca necesidades esenciales para el desarrollo y bienestar de la infancia. A través de Empresas por el Cambio, las organizaciones participantes pueden contribuir a programas e iniciativas que trabajan sobre algunos de los grandes desafíos que afectan a millones de niños y niñas. Entre los ámbitos de actuación que UNICEF presenta dentro del programa destacan: El acceso a una educación de calidad. Apoyando iniciativas que facilitan la escolarización, la formación del profesorado y la creación de espacios educativos seguros, especialmente en comunidades vulnerables. La protección de la salud y el bienestar infantil. Con actuaciones relacionadas con la vacunación, la nutrición, el acceso al agua potable y las condiciones básicas de higiene y saneamiento. La respuesta ante emergencias humanitarias. Facilitando recursos y suministros esenciales para atender a la infancia en situaciones de crisis. La acción frente al cambio climático. Impulsando soluciones que ayudan a proteger a los niños y niñas frente a las consecuencias de fenómenos ambientales extremos. Son ámbitos diferentes, pero todos parten de una misma realidad: las oportunidades de desarrollo de un niño no deberían depender del lugar donde nace o de las circunstancias que le rodean. UNICEF muestra ejemplos concretos de esta labor, como la instalación de sistemas de acceso a agua limpia en Malawi, el apoyo a la educación preescolar en Zambia o la preparación de suministros de emergencia para responder con rapidez ante catástrofes. A través de Empresas por el Cambio, las compañías pueden participar en un esfuerzo colectivo para que más niños y niñas tengan acceso a las condiciones necesarias para crecer, aprender y desarrollarse. Para SPC, esta colaboración representa una manera de trasladar nuestro propósito de marca al ámbito social: poner a las personas en el centro y contribuir, desde nuestra capacidad como empresa, a construir un entorno más seguro y con más oportunidades. #AlgoritmoSeguroYa: ¿por qué también debemos proteger a la infancia en el entorno digital? La protección de los derechos de la infancia también debe extenderse al mundo digital. Por eso, coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra el 10 de octubre, en SPC nos hemos sumado a #AlgoritmoSeguroYa, la campaña de UNICEF España que pide a las grandes plataformas tecnológicas que diseñen algoritmos más seguros para niños, niñas y adolescentes. Los algoritmos determinan buena parte de los contenidos que aparecen en las redes sociales y otras plataformas digitales. Sus sistemas de recomendación pueden repetir y amplificar determinados mensajes, influyendo en lo que los menores ven, consumen y perciben sobre sí mismos y sobre su entorno. Esta exposición puede tener consecuencias sobre su autoestima, su bienestar emocional y su relación con la tecnología. Los datos del informe Infancia Digital de UNICEF España ayudan a comprender la dimensión del desafío: El 92,5% de los adolescentes participa en al menos una red social y el 75,8% está presente en tres o más. El 78,3% del alumnado de los últimos cursos de Primaria ya utiliza alguna red social. El 14,2% de los adolescentes presenta síntomas claros de malestar emocional. Cuatro de cada diez creen haber tenido un problema de salud mental durante el último año y uno de cada tres no ha hablado con nadie sobre ello. Estas cifras reflejan la importancia de abordar la educación y la seguridad digital desde una perspectiva compartida, que no traslade toda la responsabilidad a los menores o a sus familias. ¿Qué reclama UNICEF a las plataformas tecnológicas con #AlgoritmoSeguroYa? La campaña pide a la industria tecnológica que asuma un papel activo en la protección de la infancia mediante el diseño de entornos digitales que tengan en cuenta las necesidades y la vulnerabilidad de los usuarios más jóvenes. Entre sus principales demandas se encuentran evitar que los algoritmos promuevan contenidos perjudiciales para la salud física o mental; reducir mecanismos que favorecen un uso excesivo de las pantallas, como el desplazamiento infinito o la reproducción automática; reforzar la privacidad y la protección de los datos personales; y establecer sistemas eficaces de verificación de edad y adecuación de contenidos. Para visibilizar estas reivindicaciones, UNICEF ha creado La Lección, una representación física de un algoritmo que recupera una práctica escolar conocida: escribir repetidamente una frase para aprenderla. Esta vez es el algoritmo quien debe aprender. Por cada firma recogida, escribe una vez el mensaje: «No volveré a dañar la salud mental de la infancia». Desde SPC queremos contribuir a que esta petición llegue lo más lejos posible. Por eso, además de dar visibilidad a la campaña entre nuestros empleados, clientes y comunidades digitales, queremos invitarte a formar parte de ella. Tu firma también puede ayudar a impulsar un entorno digital más seguro para la infancia. Únete a SPC y firma la petición de UNICEF por un #AlgoritmoSeguroYa. ¿Qué papel tenemos las empresas tecnológicas en el bienestar digital de los menores? En SPC defendemos que una tecnología adecuada para la infancia no es simplemente una versión reducida de la que utilizan los adultos. Debe responder a las necesidades de cada etapa de crecimiento y facilitar que los niños y niñas desarrollen su autonomía de forma progresiva, segura y acompañada. Esto significa tener en cuenta no solo la edad, sino también la madurez, el contexto familiar y las necesidades concretas de cada menor. Esta manera de entender la tecnología se refleja en nuestro ecosistema de dispositivos para niños y adolescentes, con soluciones diseñadas para favorecer la comunicación familiar y acompañar sus primeros pasos hacia la independencia digital. También se traduce en iniciativas educativas como el Compromiso Digital Familiar por Edades, desarrollado junto a la experta en educación digital Laura Cuesta Cano, que ayuda a padres e hijos a establecer acuerdos y pautas compartidas sobre el uso de la tecnología. Porque proteger a los menores en el entorno digital no consiste únicamente en supervisar lo que hacen. También implica escucharles, dialogar con ellos, enseñarles a reconocer riesgos y darles herramientas para tomar decisiones responsables. La seguridad digital de la infancia no depende únicamente de cómo se utiliza la tecnología, sino también de cómo se diseña. Por eso, como empresa del sector, creemos que tenemos la responsabilidad de desarrollar soluciones que respeten las necesidades de los menores y ayuden a las familias a acompañarlos. Proteger la infancia es una responsabilidad compartida Nuestra colaboración con UNICEF España responde a dos dimensiones complementarias de una misma responsabilidad. A través de Empresas por el Cambio, ampliamos nuestro compromiso social y contribuimos a la defensa de los derechos de la infancia más allá de nuestro ámbito de actividad. Con #AlgoritmoSeguroYa, apoyamos una reivindicación directamente relacionada con nuestro sector: la necesidad de construir espacios digitales que protejan el bienestar y la salud mental de niños, niñas y adolescentes. Ambas iniciativas nos recuerdan que las empresas podemos contribuir a mejorar la vida de las personas de distintas maneras. A través de lo que diseñamos, de cómo desarrollamos nuestra actividad y también de las causas con las que decidimos comprometernos. En SPC creemos que la tecnología tiene sentido cuando está al servicio de las personas. Y que construir un futuro digital más seguro para los niños, niñas y adolescentes es una tarea en la que todos tenemos algo que aportar. ¿Nos ayudas a conseguirlo? Firma aquí la petición de UNICEF #AlgoritmoSeguroYa y súmate al compromiso de SPC con una infancia digital más segura.