El deporte y la tecnología tienen más en común de lo que parece: ambos pueden ayudar a las personas a crecer, ganar autonomía y conectar con los demás. Con esta visión compartida, en SPC nos hemos convertido en Miembro Patrocinador de la Fundación Baskonia Alavés, una colaboración entre el mundo del deporte y la tecnología con la que queremos fomentar valores como el respeto, el esfuerzo y el trabajo en equipo, apoyar el deporte base y el fútbol femenino y seguir acompañando a las familias. Y hacerlo, además, en Vitoria-Gasteiz, la ciudad que nos vio nacer hace casi 40 años. ¿Por qué SPC y la Fundación Baskonia Alavés comparten una misma visión? Piensa en lo que ocurre cualquier tarde en una escuela deportiva. Un niño aprende a pasar el balón en lugar de intentar marcar siempre. Una niña descubre que equivocarse también forma parte del aprendizaje. Un equipo celebra una victoria, pero también aprende a gestionar una derrota. Son pequeños momentos que enseñan grandes cosas. Porque el deporte no consiste únicamente en competir o mejorar una habilidad física. También es una forma de aprender a convivir, respetar a los demás, confiar en uno mismo y comprender el valor del esfuerzo compartido. En las escuelas de fútbol y baloncesto de la Fundación Baskonia Alavés, cientos de niños y niñas viven estas experiencias cada semana. Y esos aprendizajes no se quedan en el terreno de juego: llegan a sus hogares y forman parte de su desarrollo personal. En SPC creemos que la tecnología debe contribuir a ese mismo crecimiento. No sustituyendo las experiencias ni las relaciones humanas, sino facilitándolas. El deporte enseña a relacionarnos con los demás; la tecnología, cuando está bien diseñada, puede ayudarnos a mantener y fortalecer esas relaciones. Esta forma de entender nuestro papel en la sociedad es la que nos ha llevado a sumarnos al proyecto de la Fundación Baskonia Alavés. ¿Cómo pueden el deporte y la tecnología ayudar a los niños a ganar autonomía? Crecer significa descubrir nuevas capacidades, asumir responsabilidades y aprender a tomar decisiones. En el deporte, ese proceso sucede de manera natural. Los niños empiezan siguiendo las indicaciones de sus entrenadores y, poco a poco, aprenden a resolver situaciones por sí mismos, colaborar con sus compañeros y confiar en sus propias decisiones. Con la tecnología ocurre algo parecido. A medida que los más pequeños crecen, también necesitan herramientas que les permitan comunicarse con sus familias, explorar su entorno y adquirir independencia. El reto está en ofrecerles esa autonomía de manera progresiva, respetando sus necesidades y acompañándolos en cada etapa. En SPC llevamos años desarrollando soluciones tecnológicas pensadas para ese proceso: desde dispositivos que facilitan los primeros pasos hacia la independencia digital hasta herramientas que ayudan a las familias a mantenerse conectadas. Pero hay algo que tenemos claro: acompañar no significa decidir por los demás, sino proporcionarles la confianza y las herramientas necesarias para avanzar por sí mismos. Es una idea que también está muy presente en la práctica deportiva. Los entrenadores orientan, las familias apoyan y los niños aprenden a encontrar su propio camino. ¿Qué supone para SPC convertirse en Miembro Patrocinador de la Fundación Baskonia Alavés? Esta colaboración nos permite participar en un proyecto social que utiliza el fútbol y el baloncesto como herramientas de formación, convivencia y desarrollo personal. Como Miembro Patrocinador, SPC tendrá presencia en diferentes actividades de la Fundación Baskonia Alavés y en el estadio de Mendizorroza, uno de los espacios deportivos más representativos de Vitoria-Gasteiz. Además, nuestro apoyo se extenderá al fútbol femenino a través de Las Gloriosas, el equipo femenino del Deportivo Alavés, cuyas jugadoras lucirán el logotipo de SPC en el pantalón de su equipación a partir del encuentro de Liga F previsto para el domingo 18 de octubre de 2026. Junto con la Fundación, también estudiaremos nuevas actividades dirigidas a las familias, con el objetivo de crear oportunidades para que abuelos, padres e hijos compartan experiencias en las que la tecnología tenga un papel útil, cercano y responsable. No se trata únicamente de estar presentes en un estadio o en una equipación deportiva. Queremos formar parte de un proyecto que comparte nuestra manera de entender el crecimiento de las personas y el valor de las relaciones humanas. ¿Por qué esta colaboración es también una forma de volver a nuestros orígenes? SPC nació en Vitoria-Gasteiz hace casi cuatro décadas. Desde entonces, la tecnología ha evolucionado enormemente y nuestra compañía ha crecido con ella, pero seguimos manteniendo un vínculo especial con la ciudad en la que comenzó nuestra historia. Por eso, esta colaboración tiene también un significado muy cercano para nosotros. Apoyar a la Fundación Baskonia Alavés supone contribuir a una iniciativa que forma parte de la vida de cientos de familias alavesas y que transmite valores con los que nos identificamos. Como explica Teresa Acha-Orbea, directora general de SPC: «El deporte y la tecnología pueden parecer mundos diferentes, pero comparten algo esencial cuando se entienden bien: ambos deben estar al servicio de las personas». Una idea que resume el sentido de nuestra filosofía Human by design: diseñar tecnología que se adapte a las personas, respete sus ritmos y les ayude en su día a día, sin ocupar el lugar de lo verdaderamente importante. Desde la Fundación Baskonia Alavés, su director Joan Closa también ha destacado la importancia de incorporar a una compañía de su tierra con la que comparte valores y una misma vocación de contribuir positivamente a la sociedad. Human by design: cuando lo importante es lo que ocurre fuera de la pantalla En SPC entendemos la tecnología como una herramienta para acompañar a las personas en las distintas etapas de su vida. Puede ayudar a un niño a comunicarse con su familia cuando empieza a desplazarse solo. Puede facilitar que una persona mayor mantenga su autonomía. O puede permitir que diferentes generaciones sigan conectadas, incluso cuando no están cerca. Pero la tecnología no es la protagonista de esas historias. Lo son las personas. Lo mismo ocurre con el deporte. Detrás de cada entrenamiento, cada partido y cada pequeño logro hay experiencias que ayudan a construir relaciones, desarrollar confianza y compartir tiempo con los demás. La tecnología y el deporte tienen sentido cuando contribuyen a que las personas vivan mejor, se relacionen y disfruten juntas. Por eso nos ilusiona formar parte de la Fundación Baskonia Alavés. Porque creemos en los proyectos que ayudan a crecer a las personas y en las iniciativas que fortalecen los vínculos entre generaciones. Y porque, tanto dentro como fuera del terreno de juego, hay algo que siempre merece ocupar el centro: las personas.